Para mí, existen tres tipos de periodistas: los que se dedican plenamente a la información seria y objetiva, lo que se dedican a eso que llaman “prensa rosa” y los que hacen un periodismo divertido y de entretenimiento. Esto últimos es cierto que son bien excasos, porque parece que solo se pueden dar las noticias poniendo cara de pasa. Creo que Manel Fuentes y Dani Mateo son dos grandes excepciones. Y seguramente que haya más.
Dani Mateo, licenciado en periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona, es el mejor en este arte. Forofo del Barça (todos tenemos fallos), monologuista magnífico, presentador sin igual y admirador de Iñaki Gabilondo, es una de esas personas conocidas, aunque no por todo el mundo, y reconocidas, aunque no todo lo que se debería, por la cual pasarán los años pero a mí me seguirá haciendo pegarme a la pantalla del televisor como el primer día que le oí hablar. Ya sea haciendo entrevistas, burlándose de qué estará pasando en Telecinco o imitando al novio de Falete, es un profesional y, desde hace mucho tiempo, un ídolo para mí.
Será un tontería, pero yo nunca he soñado tener en la universidad una clase magistral de Angels Barceló o de Luis del Olmo. Todavía estoy esperando el día en el que Dani Mateo se lance a la enseñanza, porque seré la primera en la fila del Aula Magna. Creo que solo me haría más ilusión tener frente a mí a Jon Sistiaga…