Fuentes web
Entradas
Comentarios

GORRONES

Los políticos me dan verdadero asco. Intentan engañarnos, pero descaradamente. Esta mañana, Soraya Sáenz de Santamaría se atrevía a decir en la COPE que en las comunidades donde gobierna el PP los impuestos no van a subir, que incluso bajarán si es posible. Mira, chata, he visto en wikipedia que estudiaste derecho (además de sorprenderme al descubrir que eres profesora asociada de Derecho Administrativo en la Carlos III). A ver si te aplicas un poco y alguien se ofrece a darte a ti o a los de tu partido alguna clase de economía: hay una igualdad que estudias en primero de economía que te enseña que si bajas los impuestos, por huevos se la vas a clavar a los ciudadanos por otro lado, porque, claro, no vas tú a bajarte el sueldo. Además, esta señora tiene los cojones de decir que en las comunidades del PP se practica la austeridad. Habría que recordarle que la capital de la Comunidad de Madrid, gobernada por Gallardón, más conocido como “El Faraón”, tiene una deuda tan grande que ni me acuerdo del número, lo que la convierte en la ciudad más endeudada de España, seguida por Barcelona, que tiene la mitad de deuda. Que venga y me diga a mi que eso es austeridad. Y por último, va y suelta una perla del tamaño de “los alcaldes se desviven por los ciudadanos”… ¿Cómo? ¿Perdona? Se desviven por nuestro dinero, no por nuestro bienestar. Sino se lo cree, le persento a Pedrito para que lo compruebe. Y hablo de esta señora porque es la que he oido en la radio esta vez, que el día que salga alguna otra capulla, esta vez del PSOE, com Leire Pajín, diré lo mismo de ella. Me dan asco los políticos. Me voy a volver anarquista. Tanta mierda de ¿quién ha ganado el debate? ¡¡ME DA IGUAL!!! Lo que quiero es que ganemos nosotros, que somos los que tenemos que soportar a inútiles de vuestra calaña. Me dan asco los políticos de este país. Dejad de gastar tantas energías en insultaros y utilizarla para buscar soluciones, pedazo de gorrones, que eso es lo que sois. He dicho.

MILOW

En los últimos años de mi vida he tenido una tendencia incorregible hacia la música poco reconocida en España. Claro que me gusta gente de aquí y de allá que siempre hace un alto en el país, pero da la casualidad de que mis cantantes fetiche cuentan con todas las probabilidades de dar un concierto en Tombuctú antes que aquí, véase Gavin DeGraw (sólo conocido en EEUU) o 30 Seconds to Mars (con gira inmensa por Europa pero sin parada en España). Pero, a veces, y sólo a veces, tengo la suerte de poder disfrutar de buena música en directo.

Hace ya casi un año tuve la oportunidad de ver a The Script en directo en la sala Heineken de Madrid. Un concierto alucinante. Duró poco más de una hora pero fue algo asombroso. Además, gracias a este concierto, descubrí a Gary Go, su telonero ese día, que después de pisar brevemente tierras españolas, no creo que lo vuelva a hacer en la vida (cosa que me dará una excusa perfecta para planear un viajecito a Londres y de paso disfrutar de su música).

Hace dos días, tuve suerte otra vez: Milow en concierto en la Sala Joy Eslava. Y ahí que estaba yo. Y si The Script me gustó, Milow me enamoró. Empecé a escucharle en el Erasmus (por eso de que él es belga; incluso visité su ciudad natal, Leuven) y me tenía agarrada todo el día a mi iPod escuchando una y otra vez The Ride. Fue entonces cuando me enteré de que visitaba Madrid e invité a un amigo (el mismo que me regaló las entradas por mi cumpleaños para ver a The Script) a venir. Nunca he visto un artista tan cercano y tan humilde. El tío es mundialmente conocido en este momento, podría habérselas dado de estrella, pero se bajó del escenario mientras sonaba Ayo Technology y cantó rodeado de todos los que estábamos en aquella sala. Un momento que no olvidaré nunca, por impactante y por especial.

Pero eso no fue todo. Al final del concierto, bajó al hall de la sala y estuvo firmando discos y haciéndose fotos con los fans. Yo, por supuesto, no me iba a quedar mirando la escena, así que entré en acción y conseguí mi firma y mi foto. Estaba tan nerviosa que no sé ni en qué idioma le hablé, pero debió entenderme, porque ahora tengo de fondo de pantalla una espectacular foto con él.

Qué decir del concierto… IN-CRE-I-BLE. No sabría decir qué me gustó más. Porque tiene una voz perfecta (aunque El País se empeñe en decir que le falta personalidad), compone que da gusto, utiliza el acústico como a pocas personas he visto y, además, tiene un directo espectacular, de esos que te saca la sonrisa y consigue que la lagrimilla haga su aparición estelar de última hora. Cuenta con Nina, que tiene una voz suave y que le da un toque especial a las canciones, y un guitarrista que toca que da gusto. Creo que todos alucinaron un poco con la audiencia madrileña: nos sabíamos todas las canciones y no hubo un solo minuto en que dejáramos de animar. Somos latinos, baby, lo llevamos en la sangre.



También, gracias a mi afición por los teloneros, descubrí a Martin&James, la versión escocesa de Pereza, solo que un poco más country, que animaron la espera como nadie. Ya me he puesto a indagar sobre ellos y estoy a la espera de que salga su disco (de momento solo cuentan con un EP, Bad Dreams).

A veces, pero solo a veces, merece la pena que te gusten artistas diferentes, porque puedes ver perlas como la del viernes. Me gusta la música en directo y me gustan los buenos artistas. Con pelo y si pelo.

5 MESES

Una se va fuera 5 meses y, cuando vuelve, parece que todo ha cambiado. Las obras en Sol ya no están. El Pinkie de mi ciudad ha sido sustituido por unos chinos glamurosos. Callao es peatonal. Mi hermana, de 14 años, se ha echado un novio macarrilla. Mi madre está preparándose el acceso a la universidad.

Casi todo a mi alrededor ha variado en cierta forma pero a mí el Erasmus me ha dejado en el mismo sitio donde estaba antes. Bueno, no, miento. Sé más inglés y más francés que hace 5 meses, tengo más confianza en mi misma por eso de hacértelas valer por ahí fuera tú sola, he visitado ciudades que no conocía (Amsterdam, Maastricht, Londres, Luxemburgo, Gante, Leuven, Praga ) y creo que soy un poquito más feliz. 5 meses dan para tomarte un buen kit-kat y volver con las ideas renovadas y las pilas cargadas. La cosa es que todo esto por fuera no se nota. Parezco la misma de antes. Pero todo alrededor ha cambiado.

De momento esos cambios no me asustan demasiado, son simplemente detalles a los que una se tiene que acostumbrar. Como eso de volver a actualizar este blog que no lee nadie. Antes mínimo lo hacía una o dos veces al mes. Pero en este tiempo, del 23 de agosto de 2009 al 28 de enero de 2010, solo he publicado una entrada. Volvía hace exactamente tres semanas y hasta ahora no había actualizado. Esto sí que tiene que cambiar.

QUE…

Que no me falte nada y que no me sobres tú.

Que todo el dolor se vaya y el vacío se llene.

Que la vida me de motivos, que estoy harta de limonada.

Que las pesadillas no me hundan.

Que se complete el puzzle, que sigo sin encontrar las piezas.

Que llegues tú y me ilumines la vida.

Que me vaya bonito.

Que la Torre de Babel desaparezca.

Que me devuelvas la mirada.

Que algún día me quieras.

Que valga la pena seguir p’alante.

Que mis sueños se cumplan…

Entradas antiguas »

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.